miércoles, 31 de diciembre de 2014

El Tren de la vida


Reflexión sobre la vida










La vida es como un viaje en un tren, con sus estaciones, sus cambios de vías, sus accidentes. Al nacer nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, y creemos que siempre viajaran a nuestro lado, pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos solos  en el viaje. De la misma forma se subirán otras personas que serán significativas para nosotros: nuestros hermanos, amigos, hijos y hasta el amor de nuestra vida. 

Muchos bajarán y dejarán un vacío permanente. Otros pasan tan desapercibidos que ni nos damos cuenta que desocuparon sus asientos. Este viaje estará lleno de alegrías, tristezas, fantasías, esperas y despedidas. El éxito consiste en tener una buena relación con todos los pasajeros, en dar lo mejor de nosotros. El gran misterio para todos es que no sabemos en la estación que nos bajaremos, por eso, debemos vivir de la mejor manera: amar, perdonar, ofrecer lo mejor de nosotros... Así, cuando llegue el momento de apearnos y quede nuestro asiento vacío, dejemos bonitos recuerdos a los que continúan viajando en el tren de la vida.

 Te deseo que el viaje en  tu tren para el año que viene sea mejor cada día, cosechando éxitos y dando mucho amor.
¡Ah! Os doy las gracias a todos por ser pasajeros de mi tren.  

¡Feliz Navidad y un Próspero Año 2015!

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Más presión para las pensiones: 112 jubilados por cada 100 jóvenes en España



El envejecimiento poblacional



  La población española sigue envejeciendo a marchas forzadas mientras la masa laboral no deja de caer y el futuro de las pensiones vira hacia negro. Sólo en un año, la esperanza de vida creció seis meses, tomando como referencia 2013.
   Es más, en los últimos 10 años, la esperanza de vida de los españoles, medida desde el nacimiento, creció hasta los 82,8 años, esto es, 3,1 años más que en 2003. Según los últimos datos que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre las tasas de mortalidad de la población, las mujeres elevaron esa esperanza de vida hasta los 85,6 años, es decir, 2,6 años más que en 2003. En cuanto a los hombres, éstos alcanzan ya los 79,7 años, esto es, 3,5 años más que hace 10.
   Esto significa que aumentó más la presión sobre el sistema público de pensiones, ya que es en las edades superiores a los 65 años, a partir de cuando se produce la jubilación legal, donde también se acentúa el crecimiento de las posibilidades de supervivencia. Dicho esto, conviene recordar que la formación política Podemos es una de las que defiende retrasar la edad de jubilación, lo que perjudicaría la hucha de las pensiones.
  El problema es que el número de españoles sólo tiene un crecimiento vegetativo -unas 2.000 personas en el primer semestre de 2014 frente a las 7.000 de un año antes-. El motivo no es otro que el retorno de extranjeros a sus países de origen, además de la salida de jóvenes españoles en busca de oportunidades laborales como consecuencia de la crisis. Los nacimientos, sobre todo de extranjeros, crecieron un 1%, mientras que las defunciones aumentaron un 3,5%.
    Más longevos
    Según estas cifras, si hace 10 años los mayores de 65 años vivían una media de 8,3 años más, ahora consiguen vivir 10,8 más. Se trata de una media de 36 años más, hasta los 100. Eso quiere decir que la esperanza de vida es mucho mayor cuanto más cerca se está de los 65 años y que se va reduciendo cuanto más longevidad se alcanza.
    Por ejemplo, esa esperanza de vida, que sigue aumentando, es ahora de 21,1 años a los 65, cuando en 2003 era de 18,9. A partir de los 70 años de edad, las posibilidades de cumplir más años se acerca a los 17, pero hace 10 años era de dos años menos (15 años). Aunque las cifras van decreciendo, a partir de los 80 años, la media de años de esperanza de vida está por debajo de los 10. En 2003, en cambio, se situaba en el entorno de los ocho años.
    Las tablas del INE señalan que con 90 años se puede vivir ahora casi cinco más, pero hace 10 años esa cifra no llegaba a los cuatro años. Y, curiosamente, con 100 o más años, si en 2003 se podía vivir dos años más, ahora se pueden cumplir otros 3,2 años.
   Es en estos tramos de edad más elevados donde se observa que repuntó la longevidad por encima de los seis meses por año. Por ejemplo, en 2012, la esperanza de vida entre quienes tenían más de 70 años era de 16,5 años; de 9,4 años a partir de 80; de 4,5 a partir de 90; y de 2,8 a partir de 100 años.
   La evidencia del envejecimiento de la población la proporciona también su estructura por tramos de edad. Así, con datos de 2014, sucede que el 18,12% de la población total española ya ha cumplido los 65 años. Hace un año ese porcentaje era del 17,6%, medio punto menos, y en 2003 la cifra era de 16,9%.
    En este dato influye obviamente la salida de cohortes hacia el exterior y la caída de la natalidad. Lo que significa que hay menos masa laboral que puede cotizar (y pagar impuestos), como lo demuestra otro dato interesante. El índice de envejecimiento de la población, un cociente que mide las personas con más de 65 años con respecto a los jóvenes de menos de 16 años (edad laboral), alcanzó el 112,3% en 2014 frente al 109,5% de 2013. Es decir, subió de golpe tres puntos, algo que no sucedía desde la crisis de los 90. Todo esto significa que ahora hay 112 personas mayores de 65 años por cada 100 que se encuentran por debajo de los 16 años y que podrían tener acceso al mercado laboral. Es decir, no hay apenas reposición de pasivos con nuevos activos futuros.
   Los datos aportados por el Gobierno en una respuesta al grupo socialista en el Congreso de los Diputados advierten de que el 40,7% de los parados no cobra prestación por desempleo, esto es, una tasa superior en más de 10 puntos a la que se registró en 2011, cuando ese porcentaje fue de un 30,5%.
   Es más, la tasa de cobertura de las prestaciones por desempleo descendió del 69,5% en diciembre de 2011 al 59,3% el pasado mes de septiembre. En 2012, la tasa era del 71,3% y en 2013 del 66,1%, según esos mismos datos, recogidos por Efe. Las comunidades autónomas que presentan una menor tasa de cobertura son La Rioja (50%) y País Vasco (51,7%), en tanto que las más altas corresponden a Baleares (79,5%) y Extremadura (65,7 %).
   «Con Rajoy hay más paro y menos cobertura», denunció, ayer, el secretario general del grupo socialista en el Congreso, Miguel Ángel Heredia, que pidió ampliar la protección a los desempleados.
   

martes, 25 de noviembre de 2014

Los jubilados activos optan cada vez más por el intercambio de casas para viajar barato.




INTERCAMBIO DE CASAS



Son un colectivo que dispone de tiempo y de un presupuesto ajustado, por lo que el intercambio de casas resulta una forma ideal de viajar por el mundo para ellos. Más aún si lo hacen en temporada baja, disponiendo de precios todavía más económicos.

Los jubilados españoles tienen que buscar formas alternativas para poder seguir viajando como lo han hecho siempre, y por ello sitios web para este intercambio constituyen una atractiva propuesta. La gestión de su presupuesto a largo plazo es una preocupación que muchos comparten; sin embargo, su deseo de viajar, tanto en España como en el extranjero, se mantiene alto.

Hay comunidades de Intercambio de viviendas que agrupan una comunidad activa de jubilados procedentes del mundo entero. Para este segmento de rápido crecimiento, el intercambio de casas es una forma alternativa de poder viajar durante todo el año. En el conjunto del portal, el 77% de los jubilados intercambian su residencia principal, mientras un 23% recurre a su segunda residencia, lo que permite mayor flexibilidad para los intercambios no simultáneos.

Las oportunidades de viajar para los jubilados son muy variadas: descubrir el mundo, explorar su propio país o visitar a los familiares que viven lejos, disfrutando al mismo tiempo del confort de un auténtico hogar. Asimismo, el intercambio de casas también permite probar un destino de jubilación y vivir "como la gente local" antes de dar el paso y mudarse de forma permanente. De hecho, según la clasificación realizada por International Living, España es el quinto país más atractivo del mundo para la jubilación.


Muy a menudo se intercambian las segundas residencias.

Por lo tanto, lo que empezó como una manera inteligente de ahorrar en gastos de alojamiento se ha convertido en estilo de vida para los más viajeros, que tienen la posibilidad de marcharse fuera del periodo de vacaciones escolares y comprar billetes de avión más asequibles, en temporada baja. Según apunta Ed Kushins, presidente de HomeExchange.com, "aparte del gasto de transporte, un intercambio de viviendas no cuesta más que si uno se quedara en casa". Él mismo es un usuario entusiasta de la web que creó hace 22 años. "En IntercambioCasas.com, los seniors pueden buscar a otros socios jubilados que comparten los mismos valores. En muchos casos, los intercambios favorecen la creación de vínculos y amistades duraderas"




viernes, 31 de octubre de 2014

El viaje en el tren de la vida



EL TREN DE LA VIDA


Hace algún tiempo atrás, leí un libro que comparaba la vida con un viaje de tren. La vida no es más que un viaje de tren; repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos embarques y profundas tristezas en otros.

Al nacer nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres. No obstante esto no impide que se suban otras personas que serán muy especiales para nosotros: Llegan nuestros hermanos, amigos y esos amores maravillosos.


De las personas que toman este tren, habrá también los que lo hagan como un simple paseo. otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje... Y habrá otros que, circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite.


Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente... Otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.


Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes no son más queridos, se acomodan en vagones distintos al nuestro.

Por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos. Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos.... No importa; el viaje se hace de este modo: lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos.

Entonces hagamos este viaje de la mejor manera posible. Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo mejor de ellos.

Recodemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos... Ya que nosotros también titubearemos muchas veces, y habrá alguien que nos comprenda.



El gran misterio, al fin, es que no sabremos en que estación bajaremos, mucho menos donde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.


Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia... Creo que sí. Separarme de algunos amigos de los que hice en el viaje será doloroso. Dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza, de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.


Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valioso.

Amigo mío, hagamos que nuestra estancia en este tren sea tranquila, que haya valido la pena.


Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan.

A ti, que eres parte de mi tren, te deseo un...


¡¡¡Feliz viaje!!!