miércoles, 2 de octubre de 2019

Decálogo que no tienes que olvidar para cuidar tu alimentación al hacernos mayores.


Consejos para una buena alimentación



1. Come de todo, pero en pequeñas cantidades. Una dieta equilibrada debe estar formada por alimentos de todos los grupos en las cantidades adecuadas.

2. Respetar las cuatro comidas… o mejor, las cinco. Si dosificas las cantidades cada menos tiempo, seguro que no sentirás tantas ganas de comer. Además podrás distribuir de forma más equilibrada los alimentos que ingieres.

3. Apúntate a los alimentos con fibra vegetal y ricos en hidratos de carbono complejos. El pan, en cantidad adecuada, las verduras, los cereales, las legumbres y las frutas son buenos aliados de la nutrición equilibrada.

4. Huye de las dietas milagro. Las dietas milagrosas, las pastillas adelgazantes, los quita-hambres… no siempre son inocuos para la salud. Adelgazar cuesta un esfuerzo. No te engañes ni te dejes engañar.

5. No piques entre horas. El picoteo es a menudo el responsable de esos kilos de más. Si vas a “pecar”, mejor un yogur o una pieza de fruta que un bombón o un dulce.

6. Bebe abundante agua. Consume al menos un litro y medio diario para mantenerte bien hidratado.

7. Come despacio. Tómate tu tiempo. Hazlo sentado y mastica bien.

8. Mejor cocido o a la plancha. Huye de los fritos, los rebozados, los guisos grasientos. Mucho mejor es que te acostumbres a la carne a la plancha y los pescados al vapor o hervidos.

9. Siempre productos naturales. Los platos preparados tienen como denominador común muchas grasas y excesiva sal. Los de bollería se caracterizan por contener mucho azúcar y grasas. Recurre a ellos muy de vez en cuando.

10. Usa platos más pequeños. No necesitas grandes cantidades para estar bien alimentado.