sábado, 3 de febrero de 2024

Los buenos modales


El saber estar

 

Antiguamente existía una asignatura en las escuelas llamada ‘Normas de Urbanidad’.  Un pequeño librito que contenía reglas básicas de civismo y de buenos modales. Eran instrucciones o pautas que el sentido común deduce como lógicas. El temario trataba, entre otros asuntos, sobre comportamientos en lugares públicos, en la mesa o en la calle.

La "urbanidad" se refiere a la buena educación, cortesía y comportamientos tanto en ambientes familiares como sociales. La urbanidad abarca normas y reglas que guían el comportamiento de las personas en diversas situaciones y entornos. Estas normas suelen incluir aspectos como el respeto hacia los demás, la cortesía, la puntualidad, el uso adecuado del lenguaje, las buenas costumbres en la mesa y otros aspectos de la convivencia social.

La urbanidad es importante en la sociedad ya que contribuye a la convivencia entre personas en buena armonía y respeto. En muchos casos, las normas de urbanidad son transmitidas de generación en generación como parte de la educación formal e informal. Aunque algunas normas pueden variar según la cultura y el contexto, existen principios fundamentales que se consideran universales en términos de cortesía y buen trato hacia los demás.

Los niños de entonces pasábamos gran parte del tiempo libre en la calle. Cuando algunas personas mayores nos pedían hacerles un recado, siempre aceptábamos de buen grado y sin rechistar, en nuestra casa, así como en la escuela nos habían inculcado el respeto y obediencia a los mayores. Al querer darnos una propina por el recado, la rehusábamos al principio, pero sí había insistencia de la persona mayor la aceptábamos. Nos enseñaron a ceder el paso en las aceras, el asiento en los medios de transporte, gesto que las personas mayores agradecían.

Nuestros padres, la mayoría de ellos, siempre hacían hincapié en que debíamos saber presentarnos, dar los buenos días, saludar y despedirse porque así lo habían aprendido de los suyos.

Se van perdiendo muchos de estos buenos modales. Tampoco podemos ignorar otros "grupos" de chicos, aunque no todos, que por no sé qué razón, quieren aparentar modernidad y chulería al olvidarse de todo principio básico educativo. Utilizan un lenguaje deplorable, creyéndo que son los reyes del mundo. Inconscientes de esta vida, ya vendrá la realidad a situarles en su sitio, todo será cuestión de tiempo.

Habría que analizar, no solamente a los chicos, sino a sus familias. Verdaderamente el problema ¿radica en ellos o en su familia? Viendo a muchos padres, podemos aventurar que el chico tiene un futuro poco prometedor, sobre todo, en cuanto a los buenos modales se refiere. "Manos que no dais ¿qué esperáis"? (uno de los sabios dichos de Santa Teresa). Si en casa no se ve un buen ejemplo, partimos de una mala proyección para los chicos.

No debemos generalizar, hay que dejar claro, a mi modo de ver, que hay maleducados en todos los ámbitos y edades, Solamente hay que tratar de corregir, en la medida de lo posible, estos hábitos diarios.

Los buenos modales son un conjunto de comportamientos socialmente aceptados que reflejan respeto, cortesía y consideración hacia los demás. Estos son fundamentales para crear un ambiente armonioso en la sociedad en una convivencia diaria. Aquí señalamos algunos aspectos clave de los buenos modales:

1.  Saludos y despedidas: Es importante saludar y despedirse de manera cordial. Un simple "hola" o "adiós" puede marcar la diferencia en la percepción que los demás tienen de ti.

2.  Por favor y gracias: Utilizar estas expresiones muestra gratitud y respeto hacia los demás. Pedir las cosas amablemente y agradecer cuando se reciben son gestos fundamentales.

3.  Puntualidad: Ser puntual demuestra respeto hacia el tiempo de los demás. Si llegas tarde, es importante disculparte y explicar la razón de tu retraso.

4.  No interrumpir: Escucha activamente a los demás y evita interrumpir cuando están hablando. Espera tu turno para expresar tus ideas.

5.  No hablar con la boca llena: Durante las comidas, es fundamental masticar con la boca cerrada y evitar hablar con la boca llena. Esto contribuye a una experiencia más agradable para todos.

6.  Ceder el paso: En situaciones como puertas estrechas o pasillos, ceder el paso a los demás muestra consideración y cortesía.

7.  Evitar el uso excesivo del teléfono móvil: En situaciones sociales, trata de limitar el uso del teléfono para mostrar interés y respeto hacia las personas presentes.

8.  Cuidado con el lenguaje: Evita usar lenguaje ofensivo o grosero. Sé consciente de tu tono de voz y el lenguaje corporal para evitar malentendidos.

9.  Ser agradecido: Expresa gratitud cuando alguien hace algo amable por ti, ya sea un gesto pequeño o algo más significativo.

 

"Saber estar" es una expresión en español que se puede traducir como "saber comportarse" o "tener buenos modales" en situaciones sociales. Esta expresión requiere tener la habilidad de comportarse de manera adecuada y respetuosa en diferentes lugares y circunstancias. "Saber estar" es la capacidad de adaptarse y responder de manera apropiada a las diferentes situaciones.

En unas cuantas décadas el mundo ha sufrido grandes transformaciones en muchos aspectos, como la economía, la historia, la sociedad y las relaciones humanas. Las personas gozan de mayor autonomía y libertad que en los siglos pasados y eso las ayuda a ser más felices. Sin embargo, a causa de tantos cambios y novedades muchos han olvidado lo importante que es tener un trato amable y correcto con los demás, considerar su importancia como personas y expresarles nuestro respeto en las situaciones diarias.

Resumiendo, una persona puede ser el que más conocimientos tenga de su profesión o carrera profesional, pero sin una buena dosis de "buenos modales" puede que sea la persona menos querida de su entorno. Saber agradar, comportarse de modo correcto en cualquier ocasión, mostrar nuestro mejor "imagen social" puede hacernos ganar la simpatía de todo nuestro entorno. Ese cariño se refleja en la actitud de las personas que nos rodean y se echa mucho de menos cuando falta.