jueves, 5 de noviembre de 2026

Los cambios de estrato social o movilidad social

 

              La educación factor importante

    

    La movilidad social es la posibilidad que tienen las personas de cambiar su posición dentro de la sociedad. Esto significa que alguien puede mejorar su nivel de vida, mantenerse igual o incluso bajar de nivel según sus oportunidades, su educación y su situación económica

     Durante muchos siglos los hijos de los labriegos continuaron sembrando y recogiendo mieses en las mismas besanas que lo hacían sus padres, los hijos de los pastores siguieron guardando ovejas como lo habían hecho sus padres, los hijos de los  artesanos realizaron los mismos oficios, como ejemplo los herreros, forjando hierros y avivando el fuego de la fragua con el fuelle como también lo hacían sus padres. Pero los nietos y bisnietos, bien entrado el siglo veinte, interrumpieron la cadena y comenzaron a estudiar. Obtuvieron títulos universitarios y ejercieron de maestros, abogados, veterinarios, médicos, ingenieros.

     En muchos países, la sociedad está organizada en estratos sociales, que son grupos de personas que comparten características como ingresos, tipo de trabajo, educación o calidad de vida. La movilidad social estudia cómo las personas pueden pasar de un estrato a otro.

       Un estrato social es un grupo dentro de la sociedad donde las personas tienen condiciones de vida parecidas. Por ejemplo: Individuos con trabajos similares, con niveles de ingresos parecidos, con acceso parecido a educación y servicios.

       Esa es la revolución pacífica y silenciosa que permite una movilidad social y va transformando a la sociedad. Los condicionamientos de las clases sociales siguen existiendo. Nacer en una familia o en otra sigue siendo determinante. Las hay que pueden permitirse grandes desembolsos económicos para dar estudios a sus hijos en prestigiosas universidades europeas, y otras se las ven y se las desean para pagar una habitación en un piso compartido para los suyos. En la Edad Media el ascenso social primordialmente tenía dos estrechos caminos: el  meterse en el clero o hacer méritos en la guerra.

       Encontramos distintos tipos de movilidad social:

        Movilidad vertical es cuando una persona sube o baja de estrato social y puede ser ascendente  cuando mejora su situación (por ejemplo, cuando estudia una carrera o consigue un mejor empleo),o descendente cuando empeora (por ejemplo, perder un trabajo estable y pasar a uno peor pagado).

       Movilidad horizontal es cuando una persona cambia de actividad o lugar, pero se mantiene en el mismo nivel social. Ejemplo: cambiar de trabajo, pero con el mismo salario.

        Movilidad generacional es comparar la posición social de una persona con la de sus padres. Ejemplo: si los padres no pudieron estudiar, pero los hijos sí y logran un mejor trabajo.

       Movilidad intrageneracional es el cambio que vive una persona a lo largo de su propia vida. Ejemplo: alguien que empieza en un trabajo básico y con el tiempo llega a ser jefe.

       Causas que influyen en la movilidad social

       La educación: es uno de los factores más importantes. Tener acceso a una buena educación aumenta las oportunidades.

       El tipo de trabajo: empleos formales y bien pagados permiten mejorar la calidad de vida.

       Las políticas del gobierno: becas, ayudas, salud y programas sociales pueden apoyar a las familias.

       El entorno familiar: los valores, hábitos y apoyo de la familia influye mucho.

       La economía del país: cuando hay crisis, es más difícil subir de estrato social.

       Creo que es muy importante la movilidad social porque muestra si una sociedad ofrece oportunidades reales para que las personas mejoren su vida. Cuando hay buena movilidad social se reduce la pobreza, las personas tienen esperanza de progresar, hay más igualdad y la sociedad es más justa

       Sin embargo, encontramos problemas o limitaciones que afectan la movilidad social y al poder subir de estrato social y estas pueden ser: falta de acceso a educación de calidad, pocos empleos bien pagados, desigualdad económica, discriminación y falta de servicios básicos

       La movilidad social es muy importante porque permite que las personas puedan mejorar su vida y alcanzar sus metas. Para que esto sea posible, se necesitan buenas oportunidades educativas, empleos dignos y apoyo del gobierno. Una sociedad con movilidad social es una sociedad más justa y con más posibilidades para todos. En última instancia, la movilidad social es un reflejo del grado de igualdad y justicia que una sociedad está dispuesta a garantizar.


Movilidad Social Ascendente

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Movilidad Social: Ascendente y Descendente



El trato de la sanidad a los mayores

 

 

Solidaridad generacional

 

     

   El trato sanitario a las personas mayores en España es, a la vez, un logro social y un reto creciente. España es uno de los países más longevos del mundo, con más del 20% de la población por encima de los 65 años. Esta realidad ha impulsado un sistema sanitario que, aunque universal y con profesionales altamente cualificados, se enfrenta a tensiones estructurales, desigualdades territoriales y nuevas necesidades derivadas del envejecimiento. Hemos de reconocer el avance que ha sufrido España en los últimos 50 años, basta comparar la atención médica que recibieron nuestros abuelos y la que recibimos actualmente los que ahora somos también abuelos, pero aún nos quedan grandes retos que superar.

     Estas mejoras se manifiestan en un sistema sanitario más universal que garantiza atención sanitaria independientemente de la renta de cada uno. Profesionales con alta formación, especialmente en atención primaria y geriatría. Programas de prevención y seguimiento: ejemplo la vacunación contra la gripe, control de enfermedades crónicas, etc.  

     Estos elementos han contribuido a que la esperanza de vida supere los 83 años y a que la calidad de vida en edades avanzadas sea relativamente alta. No obstante, a pesar de los avances señalados, el sistema sanitario afronta tensiones que afectan directamente al trato sanitario a los mayores y pueden ser las siguientes:

Sobrecarga de la atención primaria. La atención primaria es la puerta de entrada al sistema y el espacio donde se gestionan la mayoría de enfermedades crónicas. Sin embargo, sufre falta de profesionales y como consecuencia listas de espera prolongadas y menor tiempo por paciente. Esto dificulta una atención personalizada, es decir un seguimiento clave en personas mayores con múltiples patologías.

Desigualdades territoriales: No es lo mismo envejecer en Madrid que en zonas rurales de Castilla y León o Galicia. La dispersión poblacional y la falta de recursos generan brechas en el acceso a especialistas, servicios domiciliarios  y transporte sanitario.

Brecha digital sanitaria: La digitalización ha mejorado la eficiencia, pero también ha dejado atrás a muchos mayores, ante las citas online, historia clínica digital, telemedicina. Sin acompañamiento y asesoramiento, estas herramientas, a veces, pueden convertirse en barreras para los mayores.

Protección y ayuda a la sanidad privada: excesiva protección de determinados políticos a la sanidad privada en detrimento de la sanidad pública

     No podemos callarnos ni olvidar la mancha negra sanitaria que ocurrió en las residencias de mayores en tiempos de aquella “pandemia” que sufrimos  en España, aquellas tristes historias de mortalidades de ancianos en residencias. Todo esto no habría ocurrido si no se estuviera abriendo paso la idea de que se pueden sacrificar unas vidas en beneficio de otras. Es lo que el Papa Francisco definió como "cultura del descarte", que priva a los ancianos del derecho a ser considerados personas y los relega a ser solo un número y, en algunos casos, ni siquiera eso.

     Aceptar que los mayores no tienen el mismo valor significa romper la trama social de la solidaridad entre generaciones y desmembrar toda la sociedad. No podemos dejar morir a la generación que luchó contra las dictaduras, que trabajó por la reconstrucción después de la guerra y que edificó Europa. Aceptar la muerte "anticipada" de los ancianos a causa de una mentalidad utilitarista es una hipoteca para el futuro, pues divide la sociedad en clases de edades e introduce el peligroso principio de que no son iguales. Creemos culpables de esta anomalía sanitaria, en aquellos tiempos de “pandemia”, a la negligencia y desinterés por los mayores de determinados políticos en algunas regiones del país.

      El trato sanitario a los mayores en España, por lo general, es un reflejo de nuestra madurez social. Hemos construido un sistema que protege, acompaña y cuida, pero que necesita adaptarse a un país que envejece rápidamente. La clave está en poner a la persona en el centro, reforzar la atención primaria y garantizar que la tecnología y la organización del sistema no se conviertan en barreras, sino en herramientas para el buen trato sanitario a los mayores.