martes, 16 de abril de 2013

Un millón y medio de mayores de 65 años ayuda a familiares en el último mes.


 

 

 
 

La solidaridad de las personas mayores


Los mayores de 65 realizan además donaciones a entidades solidarias.

El  67,5% de los mayores de 65 años, más de 5,5 millones de personas, han realizado alguna actividad no remunerada prestando apoyo solidario.

Más de un millón y medio de personas mayores de 65 años de edad en España han ayudado económicamente a sus familiares en el último mes, según el barómetro de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP).

Esta ayuda económica para el entorno familiar ha venido acompañada también de ayudas solidarias, puesto que más de la cuarta parte de este segmento de población ha hecho además alguna donación (dinero, ropas o alimentos) a asociaciones y organizaciones.

En total, en el último mes el 67,5% de los mayores de 65 años, más de 5,5 millones de personas, han realizado alguna actividad no remunerada, aparte de las propias del hogar, prestando apoyo solidario a otras personas o colectivos.

La ayuda de las personas mayores es en diversas ocasiones recibida por varios beneficiarios. Así, el 6,9% de los que ayudan a su familia también prestan algún tipo de ayuda a sus vecinos o amigos, el 11,2% participa realizando alguna actividad solidaria a través de una ONG y el 21,7% hace donaciones.

El peso de las personas mayores de 65 años que realizan actividades de apoyo a sus familias, amigos o vecinos es notablemente más alto entre las mujeres, los menores de 75 años y entre quienes tienen menor capacidad de gasto.

Sin embargo, las personas solteras, separadas o divorciadas participan con un porcentaje inferior en las actividades de apoyo solidario (38,9%), respecto a los casados (40,5%) y a los viudos (40,2%).

Sin embargo, el perfil de quienes realizan actividades solidarias dentro de una ONG muestra diferencias muy significativas con el de quienes realizan actividades de apoyo a sus familias, amigos o vecinos.

Implicados con ONG
En este sentido, entre los que ayudan en una ONG es más alto el peso entre los hombres (15,5%) que entre las mujeres (12,5%), a diferencia de lo que ocurría entre las personas que orientan esta actividad hacia sus familias, vecinos o amigos.

La edad es también un hándicap para la realización de este tipo de actividades, ya que entre los menores de 75 años el porcentaje de quienes las llevan a cabo es del 17,3% frente a los mayores de 75 años que es de 10,5%.

Por otra parte, la donación o participación en acciones de recogida de dinero, ropa y alimentos es la actividad realizada mayoritariamente por las personas mayores a través de una ONG. En concreto, la mitad de las personas mayores dedican su labor solidaria a estas actividades, lo que representa más de medio millón de personas.

La mayoría de los mayores ayudan a familiares, vecinos, amigos, en ONG... Su solidaridad es incondicional

 
Solo hay una explicación para que en España no se den las convulsiones sociales de otros países por las difíciles situaciones económicas que sufren muchos hogares: la familia es el sostén con el que muchos siguen adelante. Y en ella nuestros mayores son el pilar fundamental, como lo demuestra el Barómetro del Mayor que realiza todos los meses la Unión Democrática de Pensionistas. El último, del mes de marzo, revela que los mayores son la tabla de salvación para muchos: el 20,2% ayudan económicamente a algún miembro de la familia por la crisis, lo que se traduce en un millón y medio de mayores.

Pero hacen mucho más. De forma general, el 67,5% han realizado alguna actividad no remunerada prestando apoyo solidario a otras personas o colectivos, ya sean familiares, amigos, vecinos, ONG... Muchos incluso ayudan a varias personas a la vez. El 40% han prestado algún tipo de apoyo a su familia; el 6,4% además ayuda a sus vecinos o amigos; el 13% colabora con alguna ONG y el 26% hace donaciones...

Hacen de todo

Y se implican en todo: ya no solo se trata de dar dinero, pagar el alquiler o las facturas o la compra de alimentos o ropa cuando un hijo, nieto o hermano lo necesita. Se atreven con todo: cuidan de otros familiares o de los nietos, cocinan o realizan las tareas de casa e incluso acogen en su vivienda a algún familiar necesitado (9%), y también vecinos y amigos. El 9,7% acompaña a otras personas fuera de su hogar, bien al hospital, al médico a hacer gestiones o a dar un paseo.

Recogen ropa y comida, o realizan labores educativas en ONG

Cuando se comprometen con una ONG o quieren colaborar con alguna asociación lo hacen, sobre todo, participando, donando, recogiendo o distribuyendo alimentos, ropa, comida y dinero. Muchos también realizan labores educativas de formación, culturales y de asesoría sobre todo a otros menores con problemas, desempleados e inmigrantes.

Son más las mujeres las que se dedican a ofrecer estas ayudas, sobre todo aquellas menores de 75 años que están casadas o viudas. que viven en grandes ciudades y ayudan más los que tienen menos

 

jueves, 4 de abril de 2013

Poesías para mayores





 
Poemas para mayores



 

 

Aunque sea madura la edad:
 

No te sonrojes si os miran por la calle

cuando crucéis miradas y os queráis abrazar,

un abrazo es un signo de amor que estremece

aunque sea madura la edad

porque en un abrazo siempre,

pasión y ternura es lo que se ofrece,

aunque sea madura la edad.

 

 

Caminemos juntos:

 
Efímero es el  camino y  la andadura

si se transita en soledad  y con premura,

peregrino es quien camina solo y sin hablar,

pero si cogidos de la mano se va

el camino  deja de parecer soledad

aunque no digas palabra alguna,

aunque,  no mires atrás.

 
 

Nada está perdido:
 
 
En las  manos que gravitan verticales

el alma y el corazón gritan a raudales

y con  ese inocente gesto de amor

desaparece  el miedo, el temor.

Renace  el deseo de adolescente

aunque la desnudez esté ausente…

 

lunes, 25 de marzo de 2013

REFLEXIONES PARA APRENDER A ENVEJECER



 



Reflexiones para personas mayores




Después de los 65 años comienza a vivirse una etapa de la vida que para muchos requiere de un aprendizaje para aceptar con alegría la edad dorada.


Para aprender a envejecer se requiere ante todo de una preparación interior ayudada por la sabiduría, prudencia y sentido de previsión que se ha adquirido en el paso por la vida.

Al llegar a los 70, es muy posible que los cambios físicos y emocionales se hagan más evidentes. Por ello es importante ser consciente de muchas de las cosas que sucederán y prepararse para aceptar todos estos cambios como hechos naturales de la vida.

Lo qué pasará cuando la vejez se asome:                                                       

Posiblemente llegará el momento en que me entenderán menos y entenderé menos a los demás. Con el tiempo se irán acentuando más las diferencias de edades.

Los adelantos científicos y tecnológicos conllevan grandes transformaciones. Mis opiniones y juicios perderán peso. La credibilidad disminuirá y contaré menos para muchas personas.

Por fuerza de las circunstancias y por la vertiginosa carrera de la vida, cada año me iré quedando desactualizado.

Con el paso de los meses sufriré limitaciones físicas y funcionales. Disminuirá mi resistencia a las enfermedades; tendré lentitud e inseguridad para actuar y tomar decisiones y todo eso lo notarán los demás.

También llegará la disminución de mi capacidad mental e intelectual. Seré más lento para leer y entender, para asimilar y para aprender. Disminuirá mi memoria y confundiré los acontecimientos, los tiempos y las personas.

Lo que tendré de evitar:

Tendré que poner todos los medios para no volverme caprichoso, exigente, intolerante y poco comprensivo. Evitaré ser impaciente y mal genio. Igualmente evitaré ser quejumbroso, irónico, gruñón y también me cuidaré de no repetir el mismo cuento todos los días. También evitaré sentirme inútil, incapaz, estorboso ni acabado. Más bien procuraré ser todo lo contrario.

No descuidaré mi comportamiento, mis modales, ni mi presentación personal. Evitaré ser absorbente, acaparador, absolutista, dogmático o dueño único de la verdad. Por el contrario, seré más comunicativo y escucharé más.

Lo que tendré que hacer:

Con prudencia y paciencia, mediante mi ejemplo y mi palabra, me dedicaré más a enseñar las buenas costumbres, la práctica de las virtudes humanas, los buenos modales, la conducta intachable y todos los conocimientos necesarios para que sean mejores y más útiles a la sociedad.

Delegaré cada vez más en mis hijos y les transmitiré mis conocimientos y experiencias para que vayan asumiendo las responsabilidades en todo lo referente a nuestra familia.

En el momento oportuno –y mejor hacerlo pronto-, debo dar a mis hijos las indicaciones sobre el manejo de nuestros bienes y sobre su distribución y reparto. Haré la relación de los bienes y las deudas y las actualizaré cada 6 meses. Si es necesario, elaboraré un testamento.

Buscaré nuevas formas de ser útil a los demás porque sé que aún esperan mucho de mí y mi obligación es entregar hasta el fin lo mucho que he recibido para ponerlo al servicio de todos.

Es apenas natural ir disminuyendo en todo: en funcionalidad, en capacidad y en posibilidades físicas y mentales y por eso es lógico que continúe opacándome y que otros me reemplacen y tomen las riendas. Conviene pues que otros se luzcan y que uno desaparezca”.

El contenido de REFLEXIONES PARA APRENDER A ENVEJECER es ideal para saber envejecer.

jueves, 14 de marzo de 2013

RECUPERAR VALORES PERDIDOS





Quiero volver a confiar



 
Fuimos criados con principios morales comunes:

Cuando éramos niños, madres, padres, profesores, abuelos, tíos, vecinos era autoridades dignas de respeto y consideración.

 Cuando más próximos o más viejos, más afecto nos dieron. Era inimaginable responder mal a los más ancianos, a maestros o a autoridades: HABÍA RESPETO.

Confiábamos en los adultos porque todos eran padres, madres o familiares de todos los chicos de la calle, del barrio, de la ciudad

Teníamos miedo apenas de lo oscuro, de los sapos, de los ratones o de las películas de terror ..

Hoy tengo una tristeza infinita por todo lo que hemos perdido.

Por todo lo que mis nietos un día temerán.

Por el miedo en la mirada de los niños, jóvenes, viejos y adultos.

¿Derechos humanos para criminales...?
¿Deberes ilimitados para ciudadanos honestos…?

¿Pagar las deudas es ser tonto…?
¿Amnistía para los defraudadores…?
¿Los honestos son imbéciles…?

¿No tomar ventaja es ser necio…?

¿Qué paso con nosotros…?

Profesores maltratados en las aulas, comerciantes amenazados por traficantes, corruptos pavoneándose de su poder. Rejas en nuestras ventanas y puertas.

Cada uno encerrado en su mundo.

¿Qué valores son estos…?

Coches que valen más que abrazos.
Hijos queriendo regalos para pasar el curso.
Teléfonos móviles en las mochilas de quien no han salido de los pañales

¿Qué tenemos que dar para recibir un abrazo?

Vale más un Armani que un diploma.
Vale más una pantalla gigante que una conversación.
Vale más un coche caro que una amistad a toda prueba.

Vale más parecer que ser ….

¿Cuándo fue que ser correcto desapareció o se hizo ridículo?

¡¡Quiero quitar las rejas de mi ventana para tocar las flores!!
Quiero sentarme en el camino y tener la puerta abierta en las noches de verano.
Quiero la honestidad como motivo de orgullo.
Quiero la rectitud de carácter, la cara limpia y la mirada a los ojos.
Quiero volver a enorgullecerme de nuestros líderes políticos.
Quiero la vergüenza y la solidaridad.
Quiero la esperanza, la alegría, la confianza y la fé...
Quiero que “la palabra de hombre” vuelva a ser sinónimo de juramento.
Quiero el retorno de la verdadera vida, simple como la lluvia, limpia como el cielo de abril, leve como la brisa de la mañana.

¡Abajo el “TENER”¡
¡Viva el “SER”!

Y definitivamente común, como yo o como tú.

Adoro un mundo simple y común.

Tener el amor, la caridad y la solidaridad como principio de vida.

Me indigno delante de la corrupción, la falta de ética, de moral, de respeto…

Vamos a volver a ser “gente”, a recuperar la “tribu” perdida.
Vamos a construir un mundo mejor, más justo, donde las personas respeten a las personas, con tolerancia y sin permisividad.

¿UTOPÍA?   ¿NO…?     ¿SI…?
¿Quién sabe?...
Por lo menos, hagamos el intento.

Nuestros hijos se lo merecen y nuestros nietos nos lo agradecerán.

martes, 5 de marzo de 2013

VALIOSA SABIDURÍA


 
 




Lo que aprendí con los años




 


He aprendido…
Que nadie es perfecto…
Hasta que te enamoras.

He aprendido…
Que la vida es dura…
Pero yo lo soy más.

He aprendido…
Que las oportunidades no se pierden nunca…
Las que tú dejas escapar, otros las aprovechan.

He aprendido…
Que cuando siembras rencor y amargura…
La felicidad se va a otro lugar.

He aprendido…
Que habría que utilizar siempre buenas palabras…
Porque mañana tal vez tendré que tragármelas.

He aprendido…
Que una sonrisa, es un método económico…
Para mejorar mi aspecto.

He aprendido…
Que no puedo elegir como sentirme…
Pero siempre puedo hacer alguna cosa.

He aprendido…
Que cuando tu bebé te coge el dedo con su manita…
Te tiene agarrado a la vida.

He aprendido…
Que todos queremos vivir en la cima de la montaña…
Pero la felicidad se vive mientras la estamos subiendo.

He aprendido…
Que es necesario disfrutar del viaje…
Y no solo pensar en la meta.

He aprendido…
Que es mejor dar consejos solo en dos circunstancias…
Cuando te los piden y cuando de ellos depende la vida.

He aprendido… Que cuanto menos tiempo malgasto… más cosas puedo hacer.

El contenido de “LO QUE APRENDÍ CON LOS AÑOS”. es ideal para saber envejecer

lunes, 11 de febrero de 2013

¡¡Soy una persona mayor!!


 





Cómo amar al adulto mayor



 

DÉJALO HABLAR:
-         Porque hay en su pasado un tesoro lleno de verdad, de belleza y de bien.
 

DÉJALO VENCER:
-         En las discusiones porque tiene necesidad de sentirse seguro de si mismo.

 
DÉJALO VISITAR:
-         A sus viejos amigos porque entre ellos se siente revivir.

 
DÉJALO CONTAR:
-         Sus historias repetidas, porque se siente feliz cuando escuchamos.


DÉJALO VIVIR:
-         Entre las cosas que ha amado, porque sufre al saber que le arrancamos pedazos de su vida.

 
DÉJALO GRITAR:
-         Cuando se ha equivocado porque los ancianos como los niños tienen derecho a la comprensión.


DÉJALO TOMAR UN PUESTO:
-         En el automóvil de la familia cuando van de vacaciones, porque el próximo año tendrás remordimientos de conciencia si ya no existe más.

 
DÉJALO ENVEJECER
-         Con el mismo paciente amor con que dejas crecer a tus hijos, porque todo es parte de la naturaleza.
 

DÉJALO REZAR:
-         Como él sabe, como él quiere porque el adulto mayor descubre la sombra de Dios en el camino que le falta por recorrer.
 

DÉJALO MORIR:
-         Entre brazos llenos de piedad, porque el amor de los hermanos sobre la tierra nos hace presentir mejor el torrente infinito del amor del Padre en el cielo.
 

¡SOY UNA PERSONA MAYOR¡
Constantemente se critica a las
personas mayores por no
adaptarse al mundo moderno.
Sin embargo, nosotros nos
responsabilizamos por todo lo
que hemos hecho y no culpamos
a nadie por ello.

NO FUIMOS NOSOTROS LOS QUE  ELIMINAMOS:
-         La melodía de la música.
-         El talento y el ingenio de las creaciones artísticas.
-         La buena voz a la hora de cantar.
-         El orgullo por nuestra apariencia exterior.
-         La crtesía al conducir.
-         El romance en las relaciones amorosas.
-         El compromiso de la pareja.
-         La responsabilidad de la paternidad.
-         La unión de la familia.
-         El aprendizaje y gusto por la cultura.
-         El sentimiento de patriotismo.
-         El rechazo a la vulgaridad.


NO FUIMOS NOSOTROS LOS QUE ELIMINAMOS:
-         El comportamiento intelectual.
-         El refinamiento del lenguaje.
-         La dedicación a la literatura.
-         La prudencia a la hora de gastar.
-         La ambición por ser algo en la vida.
Y por supuesto que no somos los que eliminamos la tolerancia y la paciencia de nuestras relaciones personales  i de nuestras interacciones con los demás.
 

 ¡EN EFECTO, YA SOY UNA PERSONA MAYOR!
 Pero también puedo animar una fiesta …
Incluso si solo resisto hasta las 2 a.m.
Todavía puedo abrir frascos con tapas a prueba
de niños, aunque tenga que usar un martillo.
Todavía me acuerdo de llegar a mi casa….
aunque deba llevar un mapa conmigo.
Todavía duermo como un bebe en las noches …
aunque el otro día el cuerpo demore en permitir
que me levante.
 
¡EN EFECTO, SOY UNA PERSONA MAYOR!
Pero todavía puedo reirme de las críticas …
aunque a veces no pueda oír lo que dicen de mi.
Todavía soy muy bueno contando historias..
aunque las repita varias veces.
Pero no creas que me he vuelto peleón,
cascarrabias ni intransigente ….
Simplemente que tengo edad para decir
que hay cosas que ya no me gustan …
 
Ya no me gusta la congestión del tráfico.
ni las muchedumbres,
ni la música alta,
ni los niños gritones,
ni los perros que ladren.
ni los políticos
ni tantas otas cosas
que ahora no recuerdo.

Y seguir disfrutando
de mi vida a tope,
seguír practicando
el amor libre y seguir bailando
con los Beatles y los Rolling Stones.
No obstante, ahora me recuerdo
quién demonios me envió esto.
Tal vez se lo vuelva a enviar
a esa persona que me lo envió.
Sólo las personas mayores pueden entender esto
de estar enviando mensajes y chistes pesados
por correo electrónico todos los días.
Ahora me asalta la duda ..
¿Ya les habré mandado esto?
Bueno, por si acaso, voy a volver a enviárselos
para estar seguro de que les llegará.
Es sólo una muestra de que
pienso en Ustedes !!